La religión es el opio del pueblo - Marx.

"La religión es el opio del pueblo" - Marx.
Haciendo referencia al mismo marxismo, me sustentaré en la base de su filosofía: Materialismo dialéctico.
Materialismo, en términos simples, se referiría a que la materia precede al pensamiento.
El materialismo considera que el mundo es material, que todos los fenómenos en el universo consisten en materia en movimiento, y que todas las cosas son interdependientes y están interconectadas y se desarrollan de acuerdo con una ley natural, que el mundo existe fuera de nosotros y con independencia de nuestra percepción, que el pensamiento es un reflejo del mundo material en el cerebro, y que el mundo es en principio cognoscible. - Wikipedia.
Por hoy no me referiré a la dialéctica, para simplificar el asunto.
Lo que quiero aclarar es: El mundo se dicta por un pensamiento materialista, en el que lo espiritual se ve cada vez más degradado. Ya no importa demasiado la condena que te llevarás por tus actos, sino el provecho que tendrás (normalmente de índole económico) gracias a ellos.
Bueno, sorprendentemente (¿O irónicamente?) quienes no corren esta misma clase de suerte material se aferran a Dios, y es que, realmente la escéptica es desechado como algo de herejes, de condenados, de hombres de ciencia que solo buscan jugar con las creaciones y el delicado orden que nos ha traído el creador, pero lo cierto es que, mientras más conforme te veas en posesiones materiales, más se olvida a este Dios al que le aprendiste a rezar cuando apenas sabías lo que significaba consagrarte a una entidad que siempre buscaría lo mejor para ti, que no interviene en tu existencia, pero que te ama.
Lamento la tendencia de dejar entrever mi propio pensamiento, pero mi opinión humildemente subjetiva es:
¿No sería lo mismo ver a un hombre arrastrándose frente a nosotros, con una daga en el corazón, suplicando por ayuda mientras nosotros simplemente nos sentamos a contemplar?
Sí, libre albedrío señores.
Los hombres son libres por naturaleza, el estado de derecho limita nuestra libertad jurídica, pero somos libres al fin y al cabo de tomar nuestras propias decisiones que nos conducirán a sus consecuencias, y no es que Dios intervenga en ellas, pero confiar en algo en lo que todo el mundo confía resulta mucho más fácil que analizar detallistamente todo aquel factor que podría causar un fallo o un simple error en nuestro actuar.
Y esto se ameseja mucho al efecto del opio en el ser humano:
Las substancias derivadas del opio (morfina, heroína) ejercen su acción tanto de alivio del dolor como la euforia que producen al unirse o acoplarse a unos receptores específicos de opiáceos que se hallan ampliamente distribuidos por el cerebro. http://www.fortunecity.com/victorian/poetry/237/opi.htm
En resumen: Inhibidores de dolor.
La iglesia es una inhibidora del dolor, Dios acogerá a aquellos que logren redimirse de sus pecados para ir a sus brazos, volviendo como aquellas ovejas perdidas por el pastor... esto suele ser el consuelo de los pobres ¿No les suena familiar?
¿Qué mejor consuelo que el empírico cielo espiritual?
Aún así, exista Dios o no, sea aquel ente del cual nunca comprobaremos su existencia, sea un narcótico más o no...La gente que se forma de pilares invisibles suele ser más estable que aquella que no logra abrir los ojos para forjar los suyos, y es que, nunca ha hecho mal creer en lo inexistente (Excepto cuando una idea se radicaliza, obviamente).
Para toda regla existe un "pero", no es mi opinión la excepción.
No he explicado todas las ideas y es que sinceramente, necesito una mejor organización de este blog ¬¬.
Racionalizadora.-
